The Last Story – Mi última historia con Wii

Últimamente he estado “liquidando” todos los juegos que me quedaban pendientes en Wii. Para el final he dejado deliberadamente el The Last Story. ¿Por qué? Pues porque me ha parecido romántico elegir este título como el último que me pasaba en la consola. Uematsu y Sakaguchi se dan la mano para brindarnos “La Última Historia” de la exitosa consola de Nintendo.

The Last Story es un J-RPG creado por Mistwalker, exclusivo hasta hoy en día de Wii, y con Sakaguchi (respaldado en lo sonoro por Uematsu) al frente; como en los tiempos dorados de Final Fantasy en la primera Playstation. Los nombres detrás del juego son potentísimos, las expectivas altísimas y el tren del hype va desbordado, pero… ¿está este lanzamiento del ciclo final de la consola a la altura? Sinceramente… no. The Last Story no es para nada malo; tampoco un producto digno de recordar por nada en especial, ni mucho menos para elevar a los altares de casi nadie.

Técnicamente es malo; rozando lo injugable. Los que me conocéis ya sabéis que no me “asusto” por gráficos desfasados o un framerate limitado; no soy en absoluto un hardcore extreme graphic (o no estaría jugando todavía a la Wii en pleno 2020); sin embargo, la obra de Mistwalker flojea demasiado en este apartado. Sus gráficos son completamente de PS2 (similares a FFXII, por ejemplo), aunque lo peor es su rendimiento: constantes cargas abrumadoras, tirones y ralentizaciones en casi cualquier momento o escenario. El lector de la consola echando humo constantemente… un videojuego que a este sistema le queda muy grande (de todos modos, existen juegos en Wii como Skyward Sword que se ven mucho mejor y van fluidos). Por esta razón me molaría ver una adaptación mejorada para Switch: The Last Story merece una versión fluida, ágil y que luzca mejor. En cambio el sonido es fantástico. El inconfundible sello Uematsu está presente con un par de melodías fascinantes. Para recordar por siempre queda el tema principal, que nada tiene que envidiar a los clásicos más grandiosos del maestro en las BSO de diversas entregas de Final Fantasy.

Como decía antes, esto es un títuo de rol japonés, y aquí importa sobre todas las cosas el estilo de combate y la historia. Sakaguchi y su equipo prescinden en esta ocasión de los turnos, pero tampoco llega a ser un action rpg (tipo Kingdom Hearts). El control choca bastante al principio, ya que por defecto el personaje principal (que es el único que controlamos) ataca automáticamente en cuanto nos aproximamos a un enemigo. Nosotros lo movemos por el escenario, nos defendemos, invocamos magias, entramos en modos especiales, activamos habilidades y damos órdenes a nuestros aliados. Es mejor que veáis un gameplay, o que directamente lo probéis, porque es bastante difícil de describir las sensaciones que transmite en tan solo unas líneas de texto. En cualquier caso, el estilo de combate es original, bueno y equilibrado y el ritmo es bastante ágil.

La historia me parece mediocre. El guion tiene un par de giros (algunos más previsibles que otros), pero está repleto de clichés y diálogos malos; de verdad, el 90% del texto es prescindible. Se resumiría mejor en somos mercernarios, hacemos misiones, esta chica me gusta, tal es malo, tal es bueno y fin. Los estereotipos de los personajes, así como sus personalidades, parecen sacados de un volumen japonés para novatos de “Cómo crear personajes para un rpg”. Hay alguno más chulo, que se sale un poco de los típicos, pero ninguno memorable.

El mapa general es bastante pequeño. Cuenta con una localización central (Isla Lázulis) y una decena de mazmorras bastante variadas, aunque nuevamente habituales en el género: isla salvaje, barco pirata, cuevas, alcantarillas, etc. Dificultad media y 25 horas en total de duración, incluyendo la mayoría de misiones secundarias que solo aportan relleno para farmear materiales de mejora. Se agradece que no se alargue más de lo necesario, porque al final queda una duración adecuada, con una trama que avanza rápido y conforma una experiencia que no se llega a hacer pesada ni repetitiva en ningún momento. Tiene un par de características adicionales que me gustaría resaltar y que deberían ser ya imprescindibles en cualquier videojuego actual; siendo cada vez más frecuentes, pero sin estar aún totalmente extendidas. Me refiero a la posibilidad de pasar más rápido los diálogos (acelerar el texto) y saltar/pausar cualquier cinemática. Opciones que se agradecen muchísimo a la hora de rejugar el título o de detener la partida en cualquier momento.

Lo más FAP:

-El apartado sonoro con las composiciones de Nobuo Uematsu.

-El estilo de combate es original, dinámico y divertido. Fácil de manejar y difícil de dominar.

-La duración y dificultad de la aventura está bien medida.

-Opciones de acelerar los diálogos y saltar cinemáticas.

Lo más FLOP:

-Técnicamente es un desastre. Gráficos mediocres, cargas constantes, ralentizaciones, tirones…

-El argumento y su trama está tan manido que a estas alturas a nadie sorprende.

-Los personajes y los diálogos son un completo chiché. No hay nada en este aspecto en The Last Story que se antoje original.

-Las misiones secundarias no aportan nada. Se echa en falta más contenido fuera de la trama principal que no sea farmear y recoletar objetos de relleno.

Escrito por Clay.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: