Impresiones Zelda Skyward Sword

No hace mucho que acabé de jugar la que por ahora es la última entrega de la archiconocida saga nintendera The Legend of Zelda, es decir, Skyward Sword. Las sensaciones durante el juego han sido claramente enfrentadas debido a un doble motivo: impecable como nueva entrega de la saga y a nivel de historia, como viene siendo ya habitual en la franquicia de Link; sin embargo, la decepción en cuanto a la jugabilidad ha sido muy notable. A continuación las claves, los pros y los contras de este juego.

Como todo fan de la mítica saga hay que decir como de costumbre que la factura es impecable en muchos aspectos. Nintendo lo ha vuelto a conseguir: ha sacado otro juego de una de sus sagas más míticas (si se me permite decirlo, a día de hoy considero a The Legend of Zelda la mejor de todas, sobre todo ahora que vemos a Mario hasta en la sopa protagonizando multitud de juegos que no siempre cuentan con la calidad deseada por los fans) consiguiendo encubrir sus numerosas carencias y fallos técnicos con una historia fenomenal, unos personajes muy bien logrados, unos enemigos bastante diversificados, mazmorras y templos que siguen sorprendiendo por su originalidad después de tropecientas entregas al igual que sus jefes finales, algunos escenarios impactantes, minijuegos y secretos por doquier, nuevas razas y pueblos para un universo del que poco a poco conocemos más detalles…

Otra vuelta de tuerca: nuestro lugar de origen es ni más ni menos que una isla flotante

Efectivamente, podríamos pasarnos un buen rato analizando las grandes virtudes de este juego. Como ya he dicho, son tantas que llegan a ensombrecer los tremendos errores técnicos y de jugabilidad que se han cometido en esta entrega, y que además, no son precisamente pocos. Pero lo que es peor, los más graves son cometidos únicamente por pura cabezonería. Por ejemplo los gráficos: el mero hecho de que el estilo sea cercano a un dibujo no puede ser considerado en ningún caso una disculpa para que nos cuelen formas abruptas o bordes de sierra que podrían cortar a Link en dos, especialmente cuando comprobamos que en este juego tenemos dos tipos de gráficos: los penosos dedicados a la configuración del entorno, y los cuidados, con los que se realizan los enemigos. No deja de ser curioso que Link y los enemigos a los que se enfrenta aparezcan realizados con un nivel de detalle muy superior al del resto de personajes secundarios y entornos. Ya sé que el asunto de los gráficos en Wii es una causa perdida, y más ahora al final de la vida de la consola, pero bueno, hay que exigir un esfuerzo mínimo y aquí no se cumple.

Pero el asunto de los gráficos es para nuestra desgracia el menor de nuestros problemas, porque otros dos fantasmas nos acechan desde las sombras. Fantasmas que insisto, están presentes en el juego porque a Nintendo única y exclusivamente le ha dado la real gana. Me refiero por una parte a la considerable pérdida de dificultad del juego, y por la otra, al pésimo control que nos ofrece un complemento atroz del wiimote, el Wii Motion Plus. Combinados ambos, la experiencia de juego es cuanto menos, extraña. Vayamos por partes:

¿Y decís que Link es esa niña que va de verde? Aham.

La casualización del juego es completa y absoluta. Ninguna de las entregas de The Legend of Zelda en 3D es muy complicada con excepción de aquellas que cuentan con extras de dificultad aumentada, como pueda ser el caso de Master Quest de Ocarina of Time. Aun así, especialmente al principio del juego, por estar un poco desubicados, por empezar con pocos corazones o por no estar familiarizados del todo con el control, la posibilidad de caer debilitados está ahí. Puede que un jefe se nos atragante y no comprendamos muy bien como derrotarlo hasta que nos enfrentemos con él un par de veces. Pues bien, Nintendo ha “corregido” estos problemones hasta tal punto que morir en Skyward Sword es casi imposible. Para empezar, el número de corazones al inicio de la aventura es el doble del habitual, seis en lugar de tres. En segundo lugar, las caídas al vacío no nos quitan vida salvo que éstas se produzcan sobre fuego o lava. Para rizar el rizo, existe la posibilidad de llamar a Fay, el espíritu que habita en nuestra espada, para resolvernos cualquier duda. ¿No sabes qué hacer a continuación? Fay te lo dice. ¿No puedes derrotar a un jefe final o a otro enemigo? Llama a Fay mientras centras a tu rival para que “intuya” cual es su punto débil. A veces saldrá de la espada y te dirá lo que tengas que hacer aunque no quieras saberlo. Por suerte puedes bajar el nivel de ayuda al mínimo para evitar sus consejos, pero lo que no podrás es elegir empezar con menos corazones o hacer que las caídas te quiten vida.

Soy Wii Motion Plus, y he sido diseñado para tu desesperación.

El segundo problema es aun peor, ya que tiene que ver directamente con la jugabilidad. Me refiero por supuesto al pésimo control que nos ofrece Wii Motion Plus, el cual tenemos que aceptar sin remisión. No estoy en contra de este tipo de controles innovadores siempre y cuando funcionen bien, pero está claro que ese no es el caso de la implementación de este accesorio en el control de Skyward Sword. En multitud de ocasiones pierde el centro de la pantalla con solo mirarlo, pero al mismo tiempo, sino está perfectamente sincronizado reconoce los movimientos que a él le parece. Aunque uno acaba por hacerse con el control más o menos, hay que calibrarlo y ajustarlo continuamente, algo que acaba resultando muy cansino. Si por lo menos su función se utilizara poco no impotaría mucho, pero evidentemente este control es necesario para hacer prácticamente cualquier movimiento en el juego. El wiimote se utiliza para dirigir acciones muy básicas como volar, planear, o simplemente apuntar o dar espadazos y estocadas Por si esto fuera poco, algunos de los enemigos más básicos deben ser derrotados con estocadas de dirección variable (horizontal, vertical o diagonal). Ni que decir tiene que algo tan sencillo como dar una estocada con una orientación determinada es muy complicado con el mando descalibrado, lo que no pocas veces supondrá quedarnos vendidos y llevarnos un buen golpe del enemigo que tenemos delante.

Aunque insisto, poco a poco iremos mejorando en el control y estas situaciones se producirán menos, seguiremos teniendo problemas que en todo caso no serán culpa de nuestra habilidad, sino de la existencia de un control penoso que simplemente es malo, sin más. Cosas tan sencillas como saltar desde un barranco y planear hasta una plataforma determinada, pueden convertirse en una auténtica odisea que requerirá de numerosos intentos. Pero veámoslo por el lado bueno, al menos caernos al vacío, no nos quita vida. Más de una vez he pensado que quizás la menor dificultad en algunas cosas se deba al hecho de que los programadores del juego eran conscientes de que el control iba a ser una auténtica basura. El caso es que a veces experimentaremos la horrible sensación de que algo que es realmente fácil (más fácil incluso en esta que en otras entregas) se vuelve complicado por culpa del mando que tenemos entre las manos.

Lo más FAP:

– No decepciona en absoluto como Zelda. Cualquier fan lo disfrutará de principio a fin y verá cumplidas en buena medida sus expectativas. Sus virtudes como nuevo episodio de la saga superan ampliamente sus problemas técnicos, de ahí que sea un juego tan bien valorado.

– Historia digna del primer episodio de la saga. Conoceremos numerosos detalles de la historia posterior, especialmente referentes a la Espada Maestra.

– Mazmorras y jefes que todavía sorprenden por su originalidad, lo que demuestra que la saga sigue fresca y que tiene cuerda para rato.

Lo más FLOP:

– Gráficos mediocres. En Wii se pueden hacer cosas mucho mejores, pero la falta de esmero absoluta queda patente. Siendo esta una de las franquicias estrella de Nintendo, la sensación de dejadez es considerable.

– Juego casualizado: Por todo lo que hemos explicado más arriba. Incluso el extra “modo héroe” (supuestamente más complejo) se hace sencillo.

– Control malo: Lo fácil se vuelve difícil debido a la implementación de Wii Motion Plus. Será bueno para jugar a Wii Sports Resort, pero para un juego serio, si no hay una mejora considerable, se lo pueden meter donde les quepa.

Escrito por Bertacas.

2 Responses to Impresiones Zelda Skyward Sword

  1. Clay dice:

    En cuanto me termine el Spirit Tracks, posiblemente me pondré con este, aunque miedo me da el tema del control.

  2. Cambrid dice:

    Yo siempre e sido de jugar a los Zeldas en los que sale “Toon link” (phantom hourglass, spirit tracks…). Quizás pruebe este, pero no tengo WII Motion Plus y ese tipo de controles que hacen lo que quieren me desesperan.

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