Conciencia y videojuegos. ¿Y si pudiéramos jugar “a lo Matrix”?

Aunque pocas veces nos paramos a reflexionar sobre ello, lo cierto es que el tema sobre “lo que es real y lo que no” suele traer bastantes quebraderos de cabeza a los científicos, filósofos y otra gente no tan reflexiva pero a la que sí le gusta especular sobre el tema, como vamos a hacer ahora nosotros. Y es que, vamos a imaginar por un momento…

… que la tecnología y la Ingeniería Informática han avanzado lo suficiente, no sólo para hacer la experiencia jugable algo más interactiva con el usuario, sino confundirla y entremezclarla completamente con éste, como si fuera su propia vida. Ciertamente, los avances en neurociencia no lo hacen ni mucho menos descartable y en el futuro podríamos estar hablando no de “echar unos piques con los colegas”, sino “conectarnos con los colegas a la máquina”, al más puro estilo The Matrix o Nivel 13. Nuestra conciencia pasaría entonces a interpretar una realidad artificial, generada en un ordenador mediante un código de programación, como la verdadera fuente de estímulos externos. Pero… ¿podría tener este hecho repercusiones sobre la integridad física y psíquica del gamer? Para ello me gustaría analizar con vosotros una serie de puntos sobre los que creo (al menos en mi ignorancia) que no hay nada dicho de forma absoluta y que por tanto están sujetos, dentro de unos límites plausibles a debate:

1.- La paradoja de las realidades sucesivas. ¿Ascendemos de realidad al morir o nos quedamos estancados en nuestra propia conciencia inactiva?

El ser humano tiende a dudar de todo cuanto ve por naturaleza, y esta faceta el gamer la tiene especialmente entrenada cuando ve los precios del Game y reflexiona sobre si su su verdadera cuantía monetaria es la que se muestra en el estante. Pero hay individuos que lo exageran todavía más, y llegan a no creerse nada de cuanto ven, y desconfian de sus sentidos, lo cual es algo muy lícito, pues al fin y al cabo éstos no son perfectos y nos provocan multitud de errores cuando nos valemos de ellos para explicar cualquier cosa (y si aun encima eres sordo o medio ciego como un servidor, ni te cuento). Esta paranoia de no creerme nada de cuanto veo, y tener que recurrir a algo superior para explicar la realidad, bla, bla, bla… ya lo dijo un señor llamado Platón hace dos mil y pico años. Intentando resolver un problema realmente lo había duplicado en tamaño al crear una realidad por encima de la “realidad”, pero su idea no por ello sumamente brillante, hizo que la peña del mundo occidental le hiciéramos caso.

Pero claro, la coñita del asunto es, que introduciendo la duda de que esto no sea real y mi consecuente incapacidad de demostrarlo mediante procesos físicos, como cree alguna gente (apartado D), toda la percepción que tenemos de las cosas (lo que comúnmente llamamos conciencia) podría ser también un “engañabobos”. Y entonces, ahí va la pregunta del millón: si estamos en una realidad en la que somos incapaces de percibir lo real (valga la redundancia), ésta no está dotada de “ningún privilegio especial” con respecto a otras que nosotros pudiéramos crear (introduciendo la posiblidad de que haya realidades en planos superiores a la nuestra). Entonces, si nos mataran en el videojuego de turno… volveríamos a la realidad que nos corresponde (en cuyo caso debería alentarnos la posibilidad de que morir en nuestro mundo sea escalar realmente a algo superior), o por el contrario quedaríamos atrapados en los muros de la nueva realidad que artificialmente hemos creado…?

Yo por mi parte, me decanto por la primera; pues considero imposible que el ser humano sea capaz de simular mediante procesos algorítmicos aquel soporte sobre el que precisamente está desarrollando ese código (su realidad), pero bueno, esto se lo dejamos a un filósofo. ¿Hay alguno por ahí?

2.- La noción del tiempo. El tiempo como principio de conocimiento (exposición trascendental).

Al fin y al cabo, el tiempo, algo que solemos considerar completamente objetivo e invariante, está ligado de hecho, a un proceso de percepción, y por tanto, no es universal. En efecto, la medida del tiempo se basa en ver cómo evoluciona un suceso que cambia. Si no hay cambio de cosas, si la realidad no se mueve y todo permanece igual, tampoco hay tiempo, y por tanto su fluir es algo sujeto a la realidad en la que estamos, y más concretamente a nuestra percepción interna. Es lo que el filósofo Kant denominó como “intuición pura”. Por tanto, si nos conectáramos a Matrix a la partida, ¿habría alguna forma de saber cuánto tiempo llevamos jugando sin necesidad de que nadie nos perturabara desde fuera, o tendríamos que tantearlo a lo “pro” como hacían los protas de Inception…? Ya nos estoy viendo:

– Mamá… me voy a conectar una horita al Quake con los colegas.

– No, no hijo… que las consolitas te “enganchan” mucho, y dices que vas a estar una hora y luego estás cuatro.

– Ya mamá… pero no tengo forma humana de saberlo… (OWN3D, el vicio no está sujeto a mi voluntad…)

3.-Respuesta sensorial dentro del videojuego. ¿Cómo es nuestra percepción dentro del juego?

¿Alguna vez habéis sentido dolor en un sueño? Yo desde luego sí. Y no es de extrañar, teniendo en cuenta que, al fin y al cabo, toda percepción sensorial se reduce a señales eléctricas que actúan entre las neuronas y el sistema nervioso. ¿Hemos de suponer entonces, que si estamos jugando al HALO y nos revientan un brazo vamos a estar bien jodidos de dolor…? El mundo de los videojuegos se tornaría muuuy heavy. De la misma manera, ¿cómo responderían la percepción visual, auditiva, etc…? Es de suponer que se produzca, aunque no con tanta intensidad, ya que el “estímulo” que genera el dolor no es un estímulo mecánico real (como un corte), o al menos eso creo yo. Sería similar a esos pseudodolores que sentimos en los sueños, que parecen reales dentro del suelo pero no lo son.

4.- Fallo imprevisto del sistema. ¿Y si el juego fallara de manera inminente?

Ya hemos visto que morir, al fin y al cabo, habría de ser una respuesta contemplada por el sistema, como una reacción opuesta a la de estar vivo, pudiendo o no recuperar la información (es decir, “resucitando” o quedándonos en el sitio). Bastaría que los circuitos o puertas lógicas conmutaran en dirección opuesta. Pero… ¿y si el sistema se apaga de manera imprevista…? ¿Sería como una especie de desmayo como los que sufrimos en nuestra realidad y volveríamos a reiniciar la partida de manera natural… o por el contrario sería irreversible e irrecuperable y pasaríamos a estar en una especie de limbo…? Nuevamente, yo creo que esto dependería como en el caso de la muerte, de la capacidad del sistema de recuperar la información previa a la muerte y devolverla a la conciencia del individuo.

5.- Problemas éticos. ¿Y si no pudiéramos distinguir realidad de ficción?

Los temas morales están bastante en boca en nuestros días, y no precisamente por estar siendo representados en su máximo exponente, sino más bien por su decadencia progresiva, lo que conlleva inevitablemente a lo que se conoce como “deshumanización” moral de la sociedad (ver comentarios abajo). En mi opinión, la mejor forma de hacer que una persona no participe de ninguna opinión concreta es confundirla e intentar hacer que participe de todas ellas, que es lo que hoy se hace. En otras palabras: la falta de valores de la sociedad es en última instancia, producto de la confusión a la que estamos sometidos por un defecto o exceso de información que nos confunde y nos impide distinguir lo cierto de lo falso, lo “real de lo imaginario”. ¿ Y si esto lo extrapolamos a los videojuegos en experiencia personal? ¿Sería peligroso para la ya decadente crisis moral que sufrimos? En mi opinión, de hecho, ya es algo peligroso que la tecnología no esté avanzando de forma pareja a los valores humanos. Por tanto, yo creo que, como bien dice Clay, sí sería peligroso, salvo que se experimentara un avance moral correspondido a la evolución tecnológica (lo cual es por cierto, bastante necesario a mi juicio…).

Bueno, un artículo de corte paranoico de vez en cuando no hace daño. Espero que os haya gustado, o al menos hecho reflexionar sobre temas que no siempre son de conversación, pero no por ello son menos interesantes. Y si no os habéis enterado de nada, tampoco os preocupéis, es culpa del autor, no vuestra, que de vez en cuando se flipa un poco, posiblemente para escapar de las conversaciones banales y absurdas que tiene que soportar día tras día… Un abrazo a tod@s.

Escrito por Knuck.

4 Responses to Conciencia y videojuegos. ¿Y si pudiéramos jugar “a lo Matrix”?

  1. Fraggle dice:

    Muy buen artículo. Muchas veces me veo por la calle y pienso… “De aquí nada saldrá el Agente Smith y me meterá en la trena… fijo.”
    Aquí van mis reflexiones, pues.
    1. Yo creo que nuestra conciencia muere y nuestro cuerpo en la otra realidad es una cáscara vacía.
    2. Debería haber alguna especie de reloj que te vaya diciendo cuantas horas llevas jugando… Yo me pongo un reloj al lado del PC para no pasarme ^_^
    3. Tampoco creo que te vayan a cercenar el brazo pero algun dolorcete si que sentirás y entonces adaptas tu juego a las amenazas existentes.
    4. ya me veo haciendo backups continuos cada 2×3 cuando paso una fase muy jodida xD

  2. Clay dice:

    Muy buen trabajo compañero. La principal pega que le veo yo a esto, es que imagínate las implicaciones morales de matar a alguien. Por mucho que sea un juego, sería demasiado real, eso podría deshumanizarnos en cierto modo.

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