Especial Dragon Ball. Un manga de cine

Si el otro día os comentábamos en Flopgames el espectacular tirón que la saga de videojuegos de Pokémon tuvo en el mundo del cine, a la que humildemente le hemos dedicado un buen número de entradas en este blog, también nos gustaría hablar de la otra cara de la moneda. El ejemplo dual más clarificador es la saga Dragon Ball, uno de los mangas más influyentes de la década de los 80-90 que ha calado profundamente tanto en la cultura oriental como occidental. Del cómic (manga) al anime (serie de televisión), y del anime a los videojuegos, la franquicia Dragon Ball ha sido sin duda, hasta la fecha, una de las más prolíficas en el sector de los videojuegos. Es por ello que desde Flopgames, siendo la mayoría de nosotros pertenecientes a una generación que creció viendo las heroicas proezas de Son Goku y su grupo de camaradas, queremos dedicarle un artículo homenaje mentando, a modo de recordatorio nostálgico, las buenas horas de diversión que, bien fuera a través de la lectura, la televisión o los juegos, le hemos dedicado a una de las mejores creaciones del dibujante japonés Akira Toriyama, inspirada en una novela china (“Viaje al Oeste”). Si eres un fan de la saga, te gusta el anime y/o los videojuegos, o simplemente quieres saber más, sigue leyendo…

Planeta deAgostini fue la editorial encargada de elaborar, con entregas mensuales, los cómics de Dragon Ball en España. Una primera tanda de cómics, la serie blanca (arriba centro) que tendría una posterior edición amarilla (abajo centro), narraba las aventuras de Goku desde su infancia hasta la batalla final con Freezer en el planeta Namec, ya siendo un adulto. Una segunda colección, la serie roja (abajo izquierda) que tendría una posterior reedición azul (abajo derecha) relataría las aventuras continuando desde el final de la serie blanca hasta la batalla final con Majin Boo. Por su parte, Dragon Ball GT (el último de los animes, final de las aventuras de esta gran saga) no tuvo una adaptación en cómics, pero sí algún tomo de curiosidades y alguna que otra revista. Todos ellos podían adquirirse en librerías y (con un poco de suerte) tiendas de segunda mano.

Siendo inicialmente un manga no muy conocido publicado por la editorial Shōnen Jump en Japón, y Planeta DeAgostini en España, el salto a la fama de Dragon Ball se produjo gracias a la adaptación de su argumento de los cómics a la serie animada de televisión homónima por Toei Animation. La trama nos presenta las aventuras de Goku desde su infancia hasta su edad adulta, un humilde y puro muchacho cuya pasión por las artes marciales y por superarse a sí mismo, así como su fuerza descomunal (que unida a elementos paranormales como una cola que lo transforma en mono gigante a la luz de la luna llena, acaban de reflejar que no es un “humano corriente”), lo llevarán a convertirse en un gran luchador que con el poder de la mente aprenderá a dominar su propia energía interior, no limitando por tanto su estilo de lucha al mero contacto físico. A lo largo de sus vivencias de la más variopinta naturaleza (torneos de artes marciales, viajes en submarino a cuevas con tesoros en el fondo del mar, a las montañas y hasta el espacio, otros planetas y otras épocas…) irá conociendo a multitud de personajes con muchos de los cuales irá entablando amistad y/o rivalidad, siempre con el objetivo último de salvar al planeta Tierra gracias a la ayuda de siete objetos místicos llamados bolas de dragón capaces de conceder un deseo a su poseedor. Su legado se prolongará en el tiempo, y veremos también las vivencias de sus hijos y nietos (¡ y hasta las de sus tatara-tatara-tatara…, me he perdido… Bueno, da igual, de sus descendientes…)

 Su contenido explícito de violencia, así como la aparición de sangre (un fluido primordial para nuestra existencia pero que, sin embargo, en el cine parece estar mal visto) y alguna que otra escena de marcado carácter sexual mostrando ciertas partes íntimas de la anatomía humana, le han generado no pocos conflictos con unos padres más preocupados con que sus retoños no contemplaran tan “depravadas” escenas, que con la intención de cambiar una sociedad impregnada precisamente de los citados temas “tabú” que están tratando de evitar (algo que nunca entenderé…). En su favor hay que mencionar, además de su ya comentada calidad argumental, su profundo peso de valores humanos como la amistad, el amor, el sacrificio y la autosuperación.

En cualquier caso, el salto a la fama de esta serie en España se produjo cuando las televisiones regionales (destaco con todo cariño los doblajes gallego y catalán) empezaron a emitir la serie de dibujos animados basada en el manga. Una serie que duraría muchos años, y que se dividiría en tres partes (no exactamente con la misma estructura que los cómics, pero sí parecida). A saber: Dragon Ball (desde los inicios hasta la aparición de los guerreros del espacio), Dragon Ball Z (desde la aparición de Freezer hasta Majin Boo) y Dragon Ball GT (aventuras alternativas por el espacio muchos años después de las anteriores, con Goku ya siendo abuelo). Finalmente, en Antena 3 acabaría emitiéndose la serie traducida al castellano.

Como es previsible, una serie tan variada y de temática tan extensa (lucha, aventuras y acción) es un auténtico filón para los diseñadores de videojuegos, que viendo el éxito creciente de la saga no tardaron en adaptarla a las consolas. Títulos de lucha, RPG, beat´em up y aventuras han surgido durante las dos últimas décadas tomando como base de forma directa o indirecta las aventuras de Goku y sus amigos, y muchos de ellos han sido un éxito rotundo. Vamos a repasar algunos según su temática, comentando alguna que otra peculiaridad.

LUCHA:

Dentro del género de lucha, la saga Dragon Ball lo tiene sumamente sencillo. No tiene más que adaptar las técnicas y golpes de los personajes, los propios personajes y la mayoría de los escenarios del anime a un título de peleas como los de toda la vida sin “cagarla” demasiado para generar un buen videojuego. Algunas veces se respeta un argumento lineal, presumiblemente relacionado con la propia serie (Dragon Ball Z. Super Butoden 1, 2 y Dragon Ball Z: Hyper Dimension), y en este caso se dispone por tanto de un modo “historia” para jugar cuando no estamos en compañía de ningún amigo. Por su parte, los dos títulos: Dragon Ball y Dragon Ball 2 para recreativas implementaban notoriamente sus gráficos y el modo de combate pero dejaban en un segundo plano el modo historia, que perdía peso o llanamente desaparecía del juego (Dragon Ball Z. SuperButoden 3)

La franquicia “Super Butoden” para SNES (1993-1994) se mueve linealmente en el tiempo de su modo historia. Desde el combate en el torneo de artes marciales entre Goku y Piccolo hijo hasta el derrotamiento de Célula por Gohan (Super Butoden 1), pasando por un “Gohan Quest”, que nos narra de forma más detallada las peripecias de Gohan en su combate con célula, y otras aventuras alternativas (la mayoría de ellas un “spin- off” del propio anime que sólo aparecen en las películas, con personajes como Broly, Boujack y Zangya) en Super Butoden 2: La leyenda del Saien. Por su parte Super Butoden 3 carece de historia, pero engloba a los personajes “de tercera generación” de Dragon Ball (posteriores a la batalla con Cell): Trunks (pequeño), Goten, Majin Boo, Dabra… Para Megadrive tenemos otro título del mismo estilo que los Super Butoden: Dragon Ball Z. The Call of Destiny (1994), cuya jugabilidad sigue siendo tan exquisita como los títulos de SNES, pero con una mejora gráfica y un añadido de personajes seleccionables considerable.

La idea brillante de los títulos de SNES y Megadrive radica en lo que se conoce como Split Screen, que consiste en la partición de la pantalla mediante una línea vertical (que puede ir girando) cuando los dos luchadores se alejan mucho entre si y la camara es incapaz de englobarlos a ambos sin modificar su Zoom. Esta maravilla simula por tanto, dos “subpantallas independientes” que reflejan los movimientos de ambos personajes, de forma que son posibles ataques a larga distancia (ondas de energía). Títulos anteriores como el DBZ de PC Engine (TurboGrafx) no contaban con esta mejora, pero a partir de entonces se ha venido implementando en todos los títulos de lucha de la saga. También hay que destacar otra característica novedosa que surge con esta generación de juegos: la interconexión de campos de batalla, en la que generalmente los personajes pueden luchar tanto en un plano terrestre como en un plano aéreo, produciéndose tanto una modificación del escenario, como un ligero cambio en la jugabilidad (más difícil en el aire, generalmente).

Aunque con una mejora gráfica muy considerable, los juegos de recreativas de Dragon Ball no acababan de tener una jugabilidad tan excepcional como los títulos de sobremesa. “Dragon Ball Z: Hyper Dimension (1996)” tenía unas características técnicas espectaculares, empezando por el colorido, los gráficos y la jugabilidad, y acabando por los sorprendentes efectos con los golpes (especialmente los golpes finales o” Meteo Moves”, que suelen ir acompañados de transformaciones y técnicas impresionantes). Sin embargo, no acabó siendo tan conocido como sus antecesores.

Pero si esta saga ya era “la leche” en 2D, imaginaos cuando pegó el salto a la tridimensionalidad con las consolas de quinta generación en adelante. El primero que cabe destacar aquí es Dragon Ball GT: Final Bout (1997) para PlayStation, el primer juego de Dragon Ball  con gráficos completamente poligonales. Aunque disponía de un modo historia (además de los habituales de su género) poco tenía que ver con el argumento de Dragon Ball GT, salvo la batalla final contra Vegeta Baby mono. Aparecen personajes tanto de DBZ como de DBGT (aunque predominan estos últimos) con siete secretos desbloqueables (como Goku en nivel Supersaiyajin 4).

El éxito se dispara todavía más cuando Bandai deja al grupo Spike como desarrollador de la saga a partir de PlayStation 2; generando la línea de títulos Budokai y Budokai Tenkaichi, unos juegos cuyas imágenes hablan por si solas. Gráficos espectaculares, jugabilidad exquisita, más de 50 personajes junto con sus transformaciones independientes (incluyendo luchadores de toda la historia de Dragon Ball), historias alternativas al canon original, búsqueda de las bolas de dragón por los escenarios, nuevas técnicas, combos…

Dragon Ball GT: Final Bout tiene unos gráficos excelentes para la época. No obstante, el ángulo de cámara en algunas situaciones puntuales compromete notablemente su jugabilidad. La saga Budokai, y especialmente los últimos títulos: Budokai Tenkaichi destacan por su realismo en la acción (se ven las heridas, el cansancio del personaje…), sus gráficos coloridos con un logrado efecto tridimensional, y por la multitud de extras, secretos, personajes e historias alternativas, cuya descripción se sale del objeto de esta entrada (mayormente porque ni yo conozco la mitad de ellos. “Cambiaría todo lo que sé por la mitad de los que no sé…” xD).

RPG:

Los juegos de RPG de Dragon Ball se remontan mayormente a las primeras adaptaciones de la saga al mundo de los videojuegos. Muchos de ellos fueron títulos “experimentales” en los que se intentaba buscar una solución de compromiso entre la acción y la aventura. Y así es que la mayoría de Dragon Ball que tenemos para la NES responden a este patrón de RPG/aventuras. Su estilo y jugabilidad son muy similares a los bien conocidos Zelda I y Zelda II, pero con Goku como protagonista en vez de Link. Son títulos antiguos (finales de los 80) y por tanto deben ser tratados como tal, no esperando en ellos unos gráficos sublimes ni una jugabilidad impresionante. Ahora bien, si andáis buscando un RPG de Dragon Ball, en la NES encontraréis de seguro, un título adaptado a vuestras necesidades (los hay de todas las etapas de la serie hasta la muerte de Célula). También están disponibles, aunque solo para los más valientes, una serie de juegos para Game Boy y SNES, con combates basados en cartas. Se trata no obstante de juegos minoritarios y escasamente populares.

Sin embargo, si tengo que destacar una línea de RPGs de Dragon Ball de excelsa calidad, esa es Legacy of Goku (I, II y III) para Game Boy Advance. Estos juegos tienen un aire más bien con Pokémon, ya que podemos cambiar de personaje, subir de nivel y adquirir objetos. Existe una barra de “magia” para realizar ataques energéticos (ondas), la capacidad de hablar con los demás personajes, capacidad de moverse por las distintas regiones del mundo volando y hasta algún que otro puzzle sencillito para no caer en la monotonía. Juegos encarecidamente recomendables, que abarcan entre los tres, la parte de la historia situada entre la llegada de Raditz y los guerreros del espacio, hasta la muerte de Majin Boo (es decir, todo Dragon Ball Z).


Los RPG de NES cumplen el cometido primordial de todo videojuego: entretener, pero ahí se acaba su atractivo. Gráficos bastante mediocres que no pueden competir con “Dragon Ball Z: The Legacy of Goku”, en el que podemos alternar a los personajes principales (lo cual es completamente necesario para acceder a ciertas zonas en las que sólo se puede entrar con ciertos ataques específicos de los protagonistas), además de un buen apartado gráfico y sonoro, y una jugabilidad suprema. Recomiendo especialmente Legacy of Goku II (personalmente el tema de los androides y célula es mi parte favorita de DBZ).

BEAT ´EM UP:

Como bien sabemos del Arcade (Cadillacs and Dinosaurs), en estos títulos se controla siempre a un determinado personaje en movimiento de scroll lateral (generalmente en el sentido izquierda -> derecha), y se nos propone el reto de vencer a base de “jarabe de palo”, a los enemigos que nos van apareciendo, bastándonos para ello del indicador de “vida” del protagonista, su habilidad, y los objetos que éste se va encontrando por el camino. Al final del escenario de cada nivel suele haber un “jefe de fase” al que hay que derrotar, teniendo generalmente un grado de dificultad mayor que los enemigos intermedios que nos vamos encontrando.

Nuevamente Game Boy Advance ha creado dentro de este género una maravilla en el mundo de Dragon Ball. Estamos hablando de Dragon Ball: Advanced Adventure (2004). Un juego divertido, bonito gráficamente y de una jugabilidad excepcional en el que controlamos a un Goku niño durante sus primeras aventuras de la infancia. Desde que entabla su primer contacto con la que será su mejor amiga (Bulma), hasta la gran batalla contra el viejo Piccolo, rey de los Diablos, Goku deberá hacer frente a numerosos peligros naturales, someterse a duros entrenamientos con su (no siempre) gran amigo Krilin para salir victorioso en los torneos de artes marciales y buscar las bolas mágicas (con todo un ejército de malhechores, el ejército de la Cinta Roja pisándoles siempre los talones). Posterioremente vió la luz también en GBA, Dragon Ball GT Transformation, un juego a medio camino entre el Legacy of Goku y el Advance Adventure, pero basado lógicamente en la serie de Dragon Ball GT. Sin embargo este juego es bastante malo, y no llega ni de lejos a las cotas de calidad de los títulos anteriores del sistema de Nintendo.

Unos “sprites” fluidos, unos escenarios muy logrados, un apartado sonoro notable y una jugabilidad que alterna el “beat ´em up” con batallas “uno contra uno” en los torneos de artes marciales (y que permiten, dicho sea de paso, la competición entre amigos que tengan Game Boy Advance), hacen de Dragon Ball Advanced Adventure una de las obras maestras de la portátil de Nintendo. Bulma, Krilin, Mutenroshi, Baba, Pilaf, Piccolo y los generales White, Blue y Red son algunos de los muchos personajes que nos encontraremos a lo largo de la aventura, reproducida muy fielmente a los cómics en el modo historia. Como único inconveniente sólo hay que citar su poca complejidad (un juego bastante facilón), y un sistema de batalla “uno contra uno” que pierde la gracia cuando se le coge la mecánica, y nos permite ganar con poca o ninguna dificultad. Pese a todo, un “must have” de la saga.

Dragon Ball Origins (2008) es otra delicia de los inicios de la saga dada a conocer por Nintendo DS. En este caso, la historia todavía es más corta que la anterior, abarcando tan sólo hasta el comienzo del primer torneo de artes marciales en el que participa nuestro héroe y dejando la trama del ejército de la Cinta Roja para  Dragon Ball Origins 2 (2010). Su lograda tridimensionalidad, su colorido y su indudable libertad de movimiento al más puro estilo Phantom Hourglass lo han consolidado como uno de los mejores juegos de DS. Otro beat’em up que ha salido recientemente, es el Dragon Ball Revenge of King Piccolo para Wii. El juego intenta trasladar a la sobremesa de Nintendo el espíritu de los juegos de DS, y parecerse lo más posible al excelente DB Advance Adventure. En los próximos días, mi buen amigo Clay nos traerá un análisis en profundidad de dicho juego, y comprobaremos entonces las virtudes del título, aunque según me sopla mi colega, no toca hacerse demasiadas ilusiones…

Como podéis ver este pequeño retoño llamado Son Goku no pierde nada el tiempo. Pasan los años y sus juegos siguen teniendo tanto tirón como cuando la serie estaba en su época de esplendor.

Pues eso es todo, querid@s lectores/as. A pesar de no haber citado todos los títulos que esta mediática serie ha generado en el mundo de los videojuegos, sí creo que podemos presumir de que nos ha quedado una colección bastante maja de ellos. A los de nuestra generación esperamos haberos hecho volver “a vuestros orígenes”, y a las nuevas haberos motivado un poco de curiosidad sobre este anime del que no se desperdicia absolutamente nada… Desde Flopgames, os saludamos atentamente.

REFERENCIA DE INTERÉS: Para todos aquellos fanáticos, os dejo una página desde la que os podéis descargar la gran mayoría de los juegos de la franquicia para jugar en el emulador de vuestro pc. Para ello pinchad aquí.

Escrito por Knuck.

2 Responses to Especial Dragon Ball. Un manga de cine

  1. Clay dice:

    Fenomenal artículo compañero. Como viendo siendo habitual en todos tus escritos, me ha encantado. La verdad es que Dragon Ball es más que mítica, y nos ha proporcionado unos cuantos juegazos. Dragon Ball Advance Adventure, Legacy of Goku II, Budokai 2 y Tenkaichi 3 son posiblemente mis títulos favoritos, aunque no puedo olvidar los momentos míticos con los juegos de SNES y Mega Drive.

  2. Knuck dice:

    Gracias Clay… La verdad es que es uno de los mangas predilectos de nuestra infancia. no podíamos quedarnos sin dedicarle al menos una entrada 😉

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