Época de tierna infancia, aquel glorioso verano del año 97, en la que tuve mi primer contacto casual con el que es, probablemente, uno de los mejores videojuegos que se han creado hasta la fecha. Aunque ya por entonces, se habían impuesto las consolas de quinta generación como la PlayStation o la Nintendo 64, lo cierto es que todavía quedábamos muchos “alumnos de la vieja escuela”. Y es que, aunque comprado de segunda mano en una tienda a tal efecto, nunca podré obviar las repercusiones que ese cartucho de Súper NES tuvo en mi posterior forma de concebir, no sólo a la compañía Nintendo y a la saga “The Legend of Zelda” (a la cual rendimos homenaje esta semana en su 25 aniversario), que se ganaron todo mi respeto; sino a todos los juegos en general.
Lanzado el 21 de Noviembre de 1991 en Japón, “The Legend of Zelda: A Link to the Past” estaba pensado como una precuela de sus anteriores entregas: “The Legend of Zelda” y “The adventure of Link” para NES. En efecto, como bien comentó Hyrule88 en un artículo anterior, la línea temporal de esta saga engloba a multitud de héroes entre los que median, en algunos casos, cientos de años. El propio Miyamoto, en las instrucciones del juego, hacía saber por si no había quedado suficientemente claro en el título: “juega con los antepasados de Link y Zelda”, de lo que deducimos que el juego se remonta mucho tiempo atrás de los sucesos de las primeras entregas, pero con una línea argumental básica que perdura en toda la saga: la batalla eterna entre el bien y el mal.
Cuenta la leyenda del inicio del juego, acerca de la existencia de un pujante y sagrado pueblo llamado Hyrule, y de un mundo paralelo suyo, la Tierra Dorada, supuesto hogar de un misterioso poder codiciado por los hombres, que osaron irrumpir en ella sin temor a derramar su propia sangre para conseguir esa Trifuerza (guerra carcelaria). Poco a poco el mal fue apoderándose de ese lugar hasta tomar forma (Ganon), y empezó a irrumpir en Hyrule, de modo que fue necesaria la acción de Siete Sabios para crear un sello que separara esa tierra corrupta, que ahora era un mundo de oscuridad, de la propia Hyrule (acontecimientos que se sospecha, se refieren a la trama del conocido: “The Legend of Zelda: Ocarina of Time” para Nintendo 64 , al que se le considera por descarte lógico, el primero de la saga cronológicamente hasta el momento, en donde ya aparecen los Sabios, y que constituye otra obra maestra que será objeto de otro artículo)
Muchas generaciones después de estos eventos, en el tiempo presente del juego, el hechicero de la corte de Hyrule (Agahnim), controlado por el espíritu de Ganon, traiciona, asesina al rey y encierra a TODAS las descendientes de los Siete Sabios (¡SÍ!, son todas mujeres, no me preguntéis por qué) incluida la propia princesa Zelda del momento, en unos cristales, con la finalidad de anular el sello y resucitar a Ganon. Sin embargo no lo va a tener nada fácil porque una humilde familia hyliana (hyruliana) formada por Link y su tío (del cual se desconoce el nombre, y que muere a la “primera de cambio”) tienen encomendada la labor de proteger a la estirpe real.

El juego comienza con Link despertándose sobresaltado en medio de una noche lluviosa como consecuencia de la petición de auxilio que Zelda le exige telepáticamente desde el castillo. Su tío, que se cree muy guay, decide tomarse la justicia por su cuenta. Mala idea.

Poco después de empezar accedemos al castillo por un pasaje secreto y ahí está él, malherido (a pesar de que no hay enemigos en esa zona). Con toda su mejor intención, y una escena emotiva digna de la mejor película de aventuras, nos entrega su espada y escudo. Aunque si tenía pensado derrotar a Agahnim con eso, lo tenía un poco difícil...
Para poder enfrentarse a Agahnim y Ganon como rival digno, Link debe “entrenarse” en el mundo real/de la luz (Hyrule) e ir adquiriendo ciertos atributos personales (valor, fuerza y sabiduría) y ciertos objetos (como la Espada Maestra, que debe obtener del Lost Woods a modo de Excalibur; y la Perla lunar, sin la cual se transforma en un bonito e inofensivo conejo rosa al pasar al mundo oscuro) a lo largo de tres mazmorras, que, según la leyenda de Mudora lo identifiquen como el verdadero y único héroe capaz de sobrevivir en ese hostil mundo oscuro. En cierto punto del juego, un anciano le otorga el espejo mágico con el cual podrá moverse entre ambos mundos. Aunque llegados a este punto, parece que el juego está dando sus últimos coletazos, realmente la verdadera y dura misión de Link empieza aquí, pues tiene que rescatar a las siete “distressed damsels” distribuidas como es evidente, en otras siete mazmorras en el mundo oscuro, y a mayores una octava en la que Link se reencuentra con un viejo enemigo con sed de venganza. Una muy grata sorpresa para nosotros los jugadores, que vemos prolongarse considerablemente una de las aventuras más inolvidables del “zurdo de oro” de Nintendo.

Link modo conejito rosa. Esto es lo que sucede cuando intentamos acceder al mundo oscuro sin la perla lunar. Como puede apreciarse, Link es incapaz de usar armas, y por tanto es carne de cañón para los enemigos.
Por si fuera poco, Link (el jugador) debe usar su ingenio para manipular y usar en su provecho la información que ambos mundos, entre los que tendrá que estar moviéndose continuamente, le proporcionan (ciertos puzzles del mundo oscuro sólo se pueden resolver con información del mundo de la luz, a ciertas zonas inaccesibles se accede sólo desde un mundo u otro, etc).

Mundo de la luz según el mapa de que disponemos en el juego. Puede apreciarse una clara similitud con el mundo oscuro.

Mundo de la oscuridad. La pirámide central constituye nuestro punto de comienzo (aparecemos ahí la primera vez que accedemos al mundo oscuro con la perla lunar) y conclusión (debemos derrotar a Ganon ahí). De ciertos hechos, como la presencia de un pantano donde en el mundo de luz hay un desierto, se puede pensar que tiene un clima más húmedo (un estilo Galicia).
Finalmente, siguiendo cierto paralelismo, Link debe derrotar a Ganon en una pirámide en el mundo oscuro que ocupa la posición del castillo real en el mundo de la luz con la ayuda de su espada maestra (que se puede “remasterizar” hasta dos veces consiguiendo la espada maestra naranja) y flechas de plata. Si lo logra, y puesto que el Triforce es capaz de conceder la voluntad de aquellas personas de corazón puro, todo volverá a la normalidad (incluidos su tío y el rey de Hyrule). ¿Podrá hacerlo? Lo que sí está claro es que Ganon no debería confiarse, pues Link ya no es sólo un “niño”…

Ganon "flipando en colores" ante un Link imparable que acaba de derrotar a su sicario Agahnim, y al que está a punto de enfrentarse.
Como bien puede apreciarse, no es un juego común para una consola de la época. Se ha conseguido un trabajo brillante y digno de admiración, una auténtica reliquia que todo buen coleccionista debería poseer y jugar al menos jugar una vez en la vida. Puedo decir desde mi propia experiencia personal que no se arrepentirá, y creo que un análisis es el mejor método de demostrarlo. Vamos a repasar los puntos que merecen especial mención:
Lo más FAP:
- Muy buena jugabilidad y fácil manejo, la clásica y efectiva fórmula de los Zelda en 2D, con visión de pájaro. Extensísima variedad de objetos que combinados con el estilo característico de un RPG impiden la monotonía en la acción y desarrollo de movimientos y ataques.
- Gráficos muy elaborados para la época en cuanto a colorido y contrastes luminosos. Matices de colores naturales (verde de árboles, azul de agua, marrón de rocas…) muy cuidados. Buenos paisajes y escenarios.
- Banda sonora de Koji Kondoo impresionante y muy ambiental. Hay que destacar especialmente la melodía del inicio, que, aunque corta, muy bien avenida; las del final del juego, la del mundo oscuro y la de Lost Woods.
- Entretenido y divertido a lo largo de todo el transcurso de la trama, a pesar de su extensa longitud. Poco predecible. Uno parece ser el espectador dinámico de una buena película de aventuras.
- Minijuegos variados que nos permiten, de paso sea dicho, atinar nuestra puntería con algunas armas (flechas y bombas).
- El dinamismo y mutabilidad de los personajes. El ejemplo más claro es Link: empieza el juego “casi en calzones”, y acaba con una indumentaria digna de un héroe, con la que puede hacer casi de todo (menos saltar… curioso, ¿a que sí?).
- A pesar de que no existe la experiencia como en su juego antecesor, se incluye la magia como un poder energético que requieren y consumen algunas herramientas que Link usa (bastones de fuego y hielo, capa mágica de invisibilidad, medallones mágicos que controlan algunas fuerzas de la naturaleza, bastón de Somaria para crear bloques sólidos y el bastón de Byrna que nos hace invulnerables a los ataques). Todo ello sumado con dos posibles vestimentas para el protagonista (trajes azul y rojo, que reducen el daño recibido en cada ataque), además de la típica verde, le confieren al juego un aire distintivo y muy original.
Lo más FLOP (¿realmente hay algo…?):-
- Los jefes de mazmorra tienen una dificultad desproporcionadamente menor que los complejos puzzles que en ellas nos encontramos (aunque esto quizá es una constante en toda la saga).
- El juego se torna excesivamente complejo en algunos puntos, sobre todo teniendo en cuenta a aquellos jugadores que como yo, en su día, lo tuvimos que jugar traducido al inglés (antes de su posterior reedición para GBA) sin todavía un dominio sólido del citado idioma.
Sin duda, ha sido uno de los juegos mejor aclamados de la Historia por los fans y la crítica, y yo no voy a decir lo contrario. Lo que sí me gustaría decirte a ti querido lector, si no lo has jugado, es: ¿a qué esperas? Recuerda que no por tener gráficos menos elaborados los juegos de antaño eran menos divertidos, que en última instancia es lo que deseamos al realizar esa actividad denominada “jugar”. Y para el grupo de privilegiados que nos lo hemos acabado, creo que nuestro sentimiento común se resume en una frase: “…And The Legend of Zelda: A Link to the Past, sleeps in our heart again… FOREVER!”
Espero que todos hayáis disfrutado tanto leyendo este artículo como yo escribiéndolo.
Un saludo.
Escrito por Knuck.


Larga vida a zelda!
Vaya un pedazo de saga…
Un juego complicado que lleva bastante tiempo en mi lista de asuntos pendientes. Algún día tengo que ponerme en serio con el, y tu artículo Knuck, me ha motivado a que sea más pronto que tarde…
Gracias chicos, me alegro de que os haya gustado. Pero es que este juego me lo merecía, y cuando algo se hace con motivación es casi imposible hacerlo mal. Clay, respecto a lo que dices… ya sabes lo que te voy a contestar, hazlo! porque es un juegazo. Yo me lo he acabado unas cuantas veces y no me aburre, es flipante. Algún día si tengo tiempo me lo reacabaré también.
Muy muy buena la entrada sobre todo los puntos de humor de lo pies de foto xDDD
Muy completo el artículo, great!
PD: No ponemos notas a los de Zelda¿?
A los juegos retro no les pone nota porque es dificil encuadrarlo y no aporta mucho…
Ya sabéis… a jugarlo, merece la pena. En cualquier caso, para mi este juego tiene un merecido 10, y es de los pocos a los que se lo doy, de hecho.
Grandioso análisis
zelda es lo maximo me tomo 1 mes terminar todo el juego q facil es vencer a ganon solo con 10 flechas
Sí, ciertamente el apartado de acción, es comparativamente mucho menos difícil que el apartado “de pensar”. Pero bueno Carl, mejor déjalo así, que el juego ya es (en mi opinión) suficientemente complejo… xD
Me encanta ese juego…. aunque lo jugué en GBA es uno de mis favoritos…..
Muy buen post y ni decir del juego excelente y muy enviciador, creo que lo más dificil del juego es ubicar y desenterrar la ocarina, ese dato me lo paso un amigo del cole, creo que sin su ayuda no hubira podido terminarlo, ya que estaba estancado en ese momento y en ese tiempo 90′s, no existian los walktrough de ahora en internet, es más la internet estaba pero en repañales. Saludos.
Leyend of Miyamoto
xDDDD Muy bueno el vídeo Raúl, gracias por el aporte. Y sí, a mi la parte de la flauta fue de hecho una de las cosas que me hizo estar tiempo atascado en el juego porque no podía entrar al pantano del mundo oscuro. Un saludo!
es un mui buen juego ya lo acabe una vez y lo estoi jugando de nuevo para poder terminarlo de nuevo no me aburre este juego
Muy BUEN JUEGO: yo lo jugué después de haber terminado Ocarina y Majoras y parecía que era copiado de esos. porque era muy parecida la jugabilidad y sin embargo este era mucho mas antiguo… aguante zelda!!!!